Una mirada profunda al retrato de Diane Arbus y Rineke Dijkstra

Por Karla Matías

La relación que se establece entre estas dos fotógrafas, surge en el momento en que veo sus imágenes, donde las dos enseñan en sus fotografías, un interés por el retrato de diversos personajes, en los cuales exploran la verdadera identidad y esencia de los mismos; ya que los enfrentan a la cámara desde una perspectiva personal, donde se remiten a capturar la singularidad del personaje. Tanto Arbus como Dijkstra logran capturar un momento en la vida de este individuo, en que refleja sus angustias, así como sus anhelos, en el que la mirada del espectador tiene que hacer una pausa, ya que el lenguaje fotográfico, va más allá de la imagen y se inmiscuye en la vida tanto del fotografiado como del que lo observa. Este argumento hace referencia a lo dicho por Barthes, acerca del retrato fotográfico y la relación extraña y bipolar que surge entre el fotógrafo y el fotografiado1.

Una situación necesaria en el caso de Diane y Rineke, que en épocas y lugares diferentes; descubren, indagan y buscan, su deseo personal de retratar al ser humano, desde su interior, desde lo que refleja su alma, y asimismo se interesan en personas frágiles y vulnerables que habitan en la sociedad. De la misma manera logran romper los estereotipos impuestos de lo que el espectador quiere ver en un retrato, que suele llegar a ser a personas hermosas que viven una vida feliz. Estas dos fotógrafas deconstruyen esa narrativa mediatizada, estableciendo su mirada personal, innovadora y crítica; donde por medio de sus retratos, se comienza a percibir, un respeto por la diferencia de cada ser humano, donde lo “otro”, que en este caso es el individuo rechazado e invisibilizado por la sociedad, emerge en el marco referencial de una fotografía, donde como lo testifica Susan Sontag:

La mirada del fotógrafo, ante todo ávida y tenaz, no solo se resiste a la clasificación y evaluación tradicionales de sus temas sino que procura conscientemente desafiarlas y subvertirlas2.

En el caso de Diane Airbus, en su obra fotografió a personas que la sociedad neoyorkina de las décadas de los sesenta y setenta, había tenido ocultas y marginadas. Este interés de retratar almas diferentes, surge tal vez en su infancia cuando al nacer en una familia judía, sus padres la crían con la convicción, de que lo correcto es solo relacionarse con personas normales, donde lo diferente no tenía cabida. En el momento en que decide casarse, con su esposo se plantean el trabajo de realizar fotografías de moda y publicitaria, pero esta situación no convence del todo a Arbus, quien decide tomar clases con la fotógrafa Lisette Model3; quien le da otro enfoque de lo que puede ser la fotografía, donde lo significativo era conseguir perturbar al espectador, por medio del dolor del retratado. De esta manera influenciada por Model, Diane busca diversos personajes perdidos en la periferia de Nueva York, como prostitutas, travestis, enanos, locos, esquizofrénicos, gente con defectos físicos. Empieza a sumergirse en una atmósfera dramática creada por medio de fotografías en blanco y negro, donde la persona retratada es consciente de que la cámara la observa y se enfrenta a esta con su verdadera identidad, que dejara de ser invisible, y será vista por una cantidad infinita de personas, que no podrán ser indiferentes ante la composición de Arbus, quien indaga por medio de la imagen, una visión diferente de la sociedad y de cada individuo que habita en ella; acercándose a la creación de una estética cruda y real donde prima la diferencia del sujeto y al mismo tiempo va enlazando la consiente relación que surge entre el retratado y la fotógrafa, como punto de partida para que el espectador se vea atrapado en una representación que hace visible, a una persona que lo llega a desconcertar y lo lleva al punto de cuestionar la propia existencia.

Respecto a Rineke Dijkstra, su vida se desarrolla en otro lugar y época diferente al que creció Arbus, sin embargo se siente atraída por retratar a personas vulnerables como refugiados de guerra, soldados, madres jóvenes con bebés recién nacidos o niños y adolescentes expuestos a situaciones de extrema fragilidad. Donde busca encontrar por medio de su cámara a individuos que han tenido que vivir una situación de cambio, por la que su identidad se ve afectada, en la que en cada representación, el espectador llega a descubrir que en ese instante el equilibrio de este personaje está siendo alterado, y que lo que le importa a esta fotógrafa es transmitir ese momento efímero del personaje, donde el fondo no tiene importancia ya que se decanta por descubrir una pose o gesto que hablen por si solas, es decir, pretende que el espectador, descubra esa inestabilidad que esconde el personaje, que se presenta ante la cámara tal como es, real, sin ningún tipo de maquillaje.

Puede que el paso del tiempo, y un entorno diferente hayan separado a estas dos artistas, pero sin embargo se encuentra un punto en común en su obra, que es la búsqueda de la identidad rechazada del ser humano, donde sus imágenes plasman en dos miradas diferentes, un mismo punto de vista sobre la particularidad del individuo, como este cambia, se transforma y vive en la misma sociedad. Por medio de una imagen fotográfica estas dos fotógrafas buscan la esencia y la vida de cada individuo, al ser retratados.

1“Ante el objetivo soy a la vez: aquel que creo se, aquel que quisiera que crean, aquel que el fotógrafo cree que soy y aquel de quien se sirve para exhibir su arte”. Fragmento tomado de La Cámara Lúcida, pág. 45-46.

2Tomado de Objetos Melancólicos, capítulo de Sobre la Fotografía, pág. 88.

3Fotógrafa nacida en Viena, quien introduce en Arbus, una conciencia crítica de la fotografía, ya que en sus fotografías se acerca a temas como la obesidad, la pobreza y la vejez.

BIBLIOGRAFIA:

ROSENBLUM, NAOMI. A history of women photographers. New York. Abbeville Press. 2000.

BARTHES, ROLAND. La cámara lúcida, Notas sobre la fotografía. Barcelona. Ediciones Paidos.1990.

SONTAG SUSAN. Sobre la Fotografía. Edhasa. Barcelona.1981.

PÁGINAS WEB:

Rineke Dijkstra, o la paradoja entre la propia identidad y la uniformidad, en http://www.quesabesde.com/noticias/1_1962

Diane Arbus, cazadora de la belleza monstruosa, en http://www.letralia.com/ciudad/yusti/060410.htm

Karla Matías
Bogota, Colombia

Karla Liliana Matías Manosalva, es colombiana. Actualmente estudia Artes Plásticas en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, Colombia. Es candidata a Doctora en la Universidad Complutense de Madrid, donde realiza el doctorado en Técnicas y Procesos de las Imágenes, Aplicaciones Sociales y estéticas, para lo cual escribe la tesis titulada “Representaciones del cuerpo femenino por fotógrafas españolas: Una mirada feminista”.
Es egresada de la carrera de Administración de Sistemas de Información, y curso un Master de Tecnologías Digitales e Interactivas, en la Universidad Complutense de Madrid.
Su interés como artista se enfoca en la creación y difusión de textos que vayan ligados a la práctica y el que hacer artístico, generando un lazo entre la escritura y las diferentes técnicas artísticas, en especial la fotografía.

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