Post (un antes y un después)

Apuntes para una definición
Por Susana Rodríguez Aguilar

La vista llega antes que las palabras.
John Peter Berger

Hoy, los investigadores nos enfrentamos a una tarea laboriosa y delicada: identificar lo que es real o cercano “a la verdad”. Lo que es ficción o cercano a la mentira. Lo que puede ser historia o puede crear historia. Lo que puede hacer historia o lo que puede ser un objeto de o para la historia. Pareciera que el objetivo consiste en trascender para marcar historia o para crear “verdades históricas”. Así, en las ciencias sociales y en la historia, las diversas propuestas están a la vista para romper reglas, cánones y constantes; para crear definiciones, mismas que unos refutan y otros tantos disfrutan.
Es el caso de la post-fotografía, señalada como “un nuevo lenguaje universal”, una nueva forma de relacionarnos; y definida por Joan Fontcuberta como “la imagen desterrada, sin autor, sin memoria, sin identidad, sin legitimación, sin historia, sin permanencia. [Aquella] que hace cualquier persona con un dispositivo móvil por el simple instinto de registrar su entorno para compartir en redes sociales”.
En la misma línea, la de las definiciones, sólo referiré una mínima parte de los distintos y diversos argumentos que circulan en distintos foros, medios de comunicación y, por supuesto en el ciberespacio. Algunos establecen que LA FOTOGRAFÍA, en mayúsculas, poco a poco ha ido desapareciendo para dar paso a LA IMAGEN, también en mayúsculas. Y que lo que está almacenado en Instagram, en Facebook, en Twitter o en el teléfono móvil no es fotografía; ya que “Fotografía es un objeto materializado que usted imprime…es algo intrínseco que tocas”, ello en palabras de Sebastián Salgado, Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1998.
Mientras que para el fotodocumentalista Antonio Turok tomar una imagen y transmitirla o guardarla en la nube o en alguna de las distintas partes de la web ni es arte ni es fotografía. Aunque está de acuerdo en que la democratización de la imagen ha sido todo un éxito; debido a que ha permitido tanto la libertad de expresión como el acceso multimodal a los distintos materiales generados. Línea en la que coincide el fotógrafo Rodrigo Moya, ya que “la era digital ha aportado cosas fantásticas, pero realmente me siento un dinosaurio entre palomas saltarinas, por decirlo de forma metafórica”. Para el también fotógrafo, Pedro Meyer: la fotografía es imagen y la imagen es fotografía. Definición salomónica que acompaña con la argumentación de que la multiplicación de las imágenes, versus fotografías, ha permitido una mayor educación visual en la sociedad.
Datillo aparte, las prácticas apropiacionistas y el hecho de que con Internet se confirma el avance de la experiencia visual, de la expresión gráfica, debido a que ahora, “la formación de los niños comienza en una pantalla táctil y no en un texto”.
Por último, y como una forma de dejar sobre la mesa estas líneas, para retomarlas en corto tiempo en un texto largo y con más detalle, cito la argumentación de otro fotógrafo, Pablo Ortiz Monasterios, quien establece que se vive una transición y adaptación a los procesos fotográficos. “Como cuando se dijo que desaparecería, el cine y no ocurrió. Colateralmente, agregaría que también se dijo que desaparecería la radio, que desaparecería la prensa escrita y ambas aún gozan, no digamos de cabal salud, pero aún siguen dando de qué hablar y generando qué hablar”.
Cada uno de los antes mencionados abordó lo que hoy se conoce como lo post-fotográfico. Casi todos, con sus variantes, coinciden en lo elemental: rescatar lo fotográfico, ya que la esencia de lo actual o de lo que está en boga está precisamente en su pasado. Debido a que lo post-fotográfico no es una nueva técnica ni es un nuevo procedimiento. Como establece Fontcuberta sólo es “el desmantelamiento de la visualidad que la fotografía ha implantado de forma hegemónica durante un siglo y medio”.
Aunque también habrá que considerarse que “se han manipulado tanto las imágenes y se han utilizado para fines diversos, que a veces es difícil encontrar el sentido más puro que tuvieron en su primer momento”; sin embargo, éstas pueden ser el medio para explicar un proceso en un contexto más amplio; donde la tarea es y será siempre: interrogar a la imagen. ¿Cuándo se tomó la imagen o la fotografía? ¿Quién fue el realizador de la misma? ¿Qué lenguaje fotográfico y qué lenguaje técnico utilizó? ¿La foto o la imagen fue creada, dirigida o construida? ¿Cuáles son los procesos de memoria que detonan? ¿Cuáles son los contextos en los que se produjo? ¿Existe una narrativa social?
La tarea es y será: marcar similitudes y diferencias. Diferenciar la evidencia de la creación.

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Susana Rodríguez Aguilar es mexicana, obtuvo con mención honorífica los grados de maestra en Historia y de licenciada en Periodismo y Comunicación Colectiva; es pasante de la Especialidad en Derecho de la Información. Encargada de difusión y socia fundadora de la Red de Estudios Visuales Latinoamericanos e integrante de la Red de Historiadores de la Prensa. Candidata al grado de doctora en Historia, por el Posgrado de Historia de la UNAM. Entre sus actividades recientes: participó en la “Cátedra Patrimonial Pedro Valtierra”, en el Instituto de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo; fue Jurado Internacional de los Premios LimaraClara Internacional de Ensayo 2015 de la Editorial LimaClara de Argentina; obtuvo el tercer lugar en el “Concurso de Ensayo. Periodismo de Investigación, Libertad de Prensa y el Entorno Digital: Prensa Escrita, Medios Electrónicos y Redes Sociales” de la Revista Zócalo, en diciembre de 2015; participó en el Premio Internacional de
Investigación en Ciencias Sociales Argumentos. Estudios críticos de la sociedad y el jurado internacional recomendó la publicación de su trabajo Discurso social del fotógrafo Pedro Valtierra (Revista Argumentos No. 71). Expositora y ponente en temas sobre fotoperiodismo, historia social, cultural y contemporánea de México, así como en transparencia y acceso a la información. En materia política, cultural y educativa ha realizado diversas notas informativas, reportajes, entrevistas y artículos, publicados en El Diario de Monterrey, La Crónica de Hoy, el Semanario Punto, la Revista Líderes Mexicanos y la Revista Mira. Sobre historia del presente e historia del fotoperiodismo en
México ha publicado en las revistas: Historia Regional de la Universidad Nacional de Colombia (HiSTOReLo), Argumentos de la Universidad Autónoma de México, Horizonte Histórico de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Universitarios Potosinos de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y Cuartoscuro; así como en las páginas web: Indexfoto (Montevideo, Uruguay), Publica Tuobra UNAM y en Proyecto 1×1: Plataforma de difusión y reflexión sobre fotografía. También se ha desempeñado como servidora pública de carrera, docente, sinodal en exámenes profesionales y asesora de tesis.

Contacto: https://www.researchgate.net/profile/Susana_Aguilar2

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